Por qué existe autóctonus y qué queremos cambiar del turismo tal y como lo conocemos

Descubre autóctonus desde dentro

Soy Iban Otero, y junto a Maider Cedrún lidero autóctonus, un proyecto que nació en Durango con una pregunta muy simple detrás: ¿y si viajar significara conectar de verdad con un lugar, en vez de solo pasar por él?
Llevamos décadas viajando de la misma manera. Buscamos el sitio con más reseñas, seguimos la ruta que ya ha hecho todo el mundo, nos alojamos en la cadena que reconocemos y volvemos con fotos que podría haber hecho cualquiera. Mientras tanto, el pueblo que visitamos apenas nota el paso del turismo en su economía real: el dinero se queda en intermediarios y grandes plataformas, y quien de verdad sostiene el territorio —el pastor, la panadera, el guía de montaña, el dueño del caserío-asador de toda la vida— sigue siendo invisible.
Eso es lo que queremos cambiar.
Un puente, no un escaparate
Cuando empezamos a dar forma a autóctonus, no queríamos montar otro simple listado de sitios bonitos. Queríamos construir una herramienta que diera voz a las pequeñas iniciativas que las grandes plataformas dejan siempre en segundo plano: alojamientos familiares, escuelas de surf, guías de montaña, productores de km 0, artesanos, gente que ha hecho de su oficio y de su tierra su forma de vida.
Buscábamos empoderar a todos esos pequeños negocios que defienden lo sostenible, lo local y su territorio, y ponerlos al alcance de quien viaja con ganas de conocer algo real.
Tres pilares, una sola idea
Todo lo que hacemos en autóctonus se sostiene sobre tres pilares:
- Autenticidad: experiencias reales, guiadas por los propios habitantes y profesionales del sector primario o cultural de cada comarca. Nada de guiones ni actuaciones para turistas.
- Sostenibilidad: reducir la huella turística apostando por la economía circular y el consumo de kilómetro cero, en lugar del modelo de usar y tirar que arrastra el turismo de masas.
- Comunidad: una red que protege el patrimonio inmaterial y da visibilidad a proyectos rurales que, de otro modo, quedarían enterrados entre miles de resultados en las grandes agencias de viaje de internet.

Contra la turistificación, a favor de volver distinto
No queremos ser cómplices de la turistificación que vacía los centros de las ciudades y los pueblos de quienes los habitan. Creemos en un turismo que reparte la riqueza donde se genera, que no desplaza a nadie y que deja huella en quien viaja, no solo en el paisaje.
Por eso en autóctonus no vas a encontrar el circuito de siempre. Vas a encontrar a Nuria enseñándote a hacer repostería con pan duro para no desperdiciar comida en Majadahonda, a Marta invitándote a pastorear cabras en Teruel, a los montañeros que durante 27 años han bajado del Anboto guiados por el humo de Korostondo. Personas, no productos.
Volver distinto: esa es la promesa que nos hacemos con cada plan que subimos a la plataforma. Que quien viaje con nosotros no se lleve solo un recuerdo, sino algo que le cambie un poco la mirada. Y que quien nos abre su casa, su mesa o su oficio, reciba a cambio algo más que una visita de paso: reciba una comunidad que lo sostiene.
Ese es el reto que tenemos por delante: volver a viajar, volver a conectar, volver a consumir local. Y en eso estamos.
